CONSERVAS DE PESCADO
CLUB CAMPOS, TIENDA DELICATESSEN DE CONSERVAS DE PESCADO
Las tradicionales conservas de pescado son el método más seguro de conservación de alimentos. En este proceso de esterilización o conservación se destruyen todas las bacterias responsables del deterioro de la comida. Y para ello las conservas de pescado no requieren de la ayuda de ningún conservante ni aditivo, es el propio proceso de esterilización el que lo logra. Destruye a las bacterias pero sin embargo mantiene todas las vitaminas y nutrientes del pescado y del aceite empleado.
Otra de las grandes virtudes de las conservas de pescado es que no caduca. Una conserva bien cerrada y esterilizada no permitirá que el contenido se contamine por muchos años que pasen. En nuestras conservas de pescado indicamos la fecha de consumo preferente (que no fecha de caducidad), porque es el plazo en el que garantizamos que el producto mantiene la apariencia, la textura o el gusto dentro de los estándares fijados, pero el consumo de una conservas de pescado después que la fecha de consumo preferente haya pasado no entraña ningún riesgo si la lata está en perfectas condiciones (no se perforó, se mantiene cerrada).
Las conservas de pescado se deterioran cuando la lata tiene un poro o ha recibido un golpe en alguna zona que haya hecho que se pierda la estanqueidad y en ese caso, al estropearse el contenido la lata se hincha y se bombea (parece que va a reventar). Nunca deberá consumirse una lata así, hinchada. Por último, se trata de un envase 100 % reciclable.
El proceso de elaboración de las conservas de pescado tanto en lata como en frascos de cristal ha variado poco en la historia. Básicamente se hace lo mismo que se hacía hace un siglo. Se selecciona el atún o bonito a trabajar, se corta de una manera u otra según el producto al que va dirigido, se cuece, se limpia de piel y espinas y se procede a empacar. Empacar es la acción de meter el pescado en la lata o frasco. Algunas producciones se hacen manualmente, como por ejemplo en el caso de los frascos de cristal y las latas más pequeñas se empacan con la ayuda de máquinas que cortan la porción de pescado exacto y lo introducen en la lata. Una vez cerrado el envase se debe esterilizar cuanto antes y de esta manera garantizamos la inocuidad de las conservas de pescado.
Una vez esterilizado se procede a etiquetar o estuchar las conservas de pescado, colocar en bandeja, en caja y ya están listas para salir a la venta.
Todo el proceso está sujeto a exhaustivos controles de calidad, desde la recepción del pescado y el resto de integrantes de la conserva (el aceite, la propia lata, etc), se analiza y supervisa para que todo esté correcto. Una vez iniciada la producción los controles de calidad continúan a pie de línea, controlando los pesos y demás variables afectadas. Una vez esterilizado y cerrado el producto los controles y analíticas continúan para dar garantía a las conservas de pescados que ponemos en el mercado. La industria alimentaria está fuertemente legislada dado el riesgo que entrañaría llevar a cabo prácticas no adecuadas en la manipulación de alimentos para la población. Además existen una serie de certificaciones de calidad que normalizan la producción más allá de la propia legislación y en Campos cumplimos con los estándares más elevados desde el punto de vista de calidad del mercado mundial.
En conservas de pescado te ofrecemos la gama de productos CAMPOS, la gama de atún claro más completa. Formatos que mejoran y mantienen las cualidades gastronómicas del atún claro, con una cuidada elaboración, especialmente preparado para atender las necesidades de nuestros clientes.
Las conservas de pescado artesanas de Campos están trabajadas a mano en campaña. De esta manera, de la parte más preciada del bonito se extrae la ventresca, comercializan los filetes de Caballa del Sur y para las tapas de los clientes más selectos tienes la gama más exquisita de Especialidades de las Rías Gallegas: mejillones de calibre grande, almejas, navajas y berberechos.






