Las socias fundadoras de Campos fueron mujeres fuertes que trabajaron muy
duro en un momento en que la vida no era nada fácil. El empuje y las
inquietudes emprendedoras de las hermanas Campos (Salome, Felicia y Julia)
les encaminó a poner los cimientos de lo que hoy es una gran empresa con una
calidad reconocida internacionalmente y fuente de empleo femenino, porque
la industria conservera sería impensable sin el buen hacer de todas esas
mujeres que ponen todo su oficio y cariño para que las mejores conservas
puedan llegar a tus manos.

Por este motivo, y siguiendo la tradición de sus fundadoras, actualmente el 70%
de la plantilla de Campos son mujeres y el 60 % de los puestos de
responsabilidad están ocupados por mujeres.