16 Feb

Beneficios de cocinar en casa

Con las prisas del día a día, a veces es más fácil comprar un plato precocinado en el súper o comer un bocadillo, pintxo o menú del día en un restaurante, pero aunque estas cosas supongan una estupenda solución en casos muy específicos, nunca resultará tan sanas y nutritivas como una buena comida preparada en casa.

A corto plazo por ahorrar y sentirse mejor, y a largo plazo por cuidar la línea y la salud, la comida casera siempre será la gran ganadora. Te contamos por qué:

- Sabes lo que comes: cuando cocinas en casa, conoces todos los ingredientes que utilizas y puedes jugar con ellos según lo que te apetezca cada día. En cambio, en restaurantes y comidas precocinadas se suelen añadir más grasas o ingredientes artificiales. 

- Controlas la calidad de las comidas: cuando compramos la comida nosotros mismos, podemos elegir los mejores productos, elegirlos por su procedencia, características… en cambio, en comercios o restaurantes fuera de casa es posible que los hayan comprado a granel y abaratado costos a base de productos de peor calidad 

- Controlas cuánto comes porque tienes más control sobre las cantidades: fuera de casa solemos comer más, ya que tendemos a terminar el plato entero que nos sirven porque es lo que hemos pagado. En cambio, en casa, podemos controlar la cantidad de comida servida en el plato, y si no nos apetece más nos la guardamos para la cena o para el día siguiente. 

- Evitas tentaciones: con tantas posibilidades a nuestro alcance, es fácil caer en la tentación de consumir la más calórica y perjudicial para salud, sobre todo a la hora de comer postre. En casa, las opciones son más limitadas y nos obligan a consumir alimentos más saludables.

- Puedes planificar tus comidas: el hecho de comer fuera de casa deja atrás toda posibilidad de planificar los menús. En cambio, en casa es necesario planificarlos desde el principio, empezando por la lista de la compra: esto nos permite tener una visión más global de nuestra alimentación semanal y la posibilidad de ajustarla. 

- Lo nota tu bolsillo: el bolsillo también nota dónde comemos. Si compramos la comida en el mercado y la cocinamos en casa, el precio final será mucho más barato que si compramos precocinados en el súper o si comemos en restaurante, ya que dejaremos de pagar un plus por inmediatez y servicio. 

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